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Protección al trabajo de los jóvenes

¿Para quién está dirigida esta ley?

  1. A los jóvenes entre 18 y 24 años de edad que estén cursando estudios regulares o en proceso de titulación o nivelando estudios, de educación superior universitaria, profesional o técnica reconocida por el Estado.

¿Qué permite la ley?

-Pactar horas extraordinarias, cuya base de cálculo no puede ser inferior al ingreso mínimo mensual.

-Que su jornada ordinaria no pueda exceder de las 10 horas y que pueda interrumpirse por un lapso no inferior a media hora ni superior a una hora para colación.

-Que los trabajadores sujetos a jornada parcial puedan gozar de todos los derechos que contempla el Código del Trabajo para trabajadores a tiempo completo.

-Que puedan pactar alternativas de distribución de jornada.

La calidad de alumno regular o de estudiante en proceso de titulación debe acreditarse ante el empleador dentro del plazo de 15 días (contratos indefinidos) o de 5 días (contratos por obra o faena o de duración inferior a 30 días), mediante certificado emitido por la institución educacional respectiva, quienes tienen plazo de 3 días para entregarlo y hacerlos en forma gratuita.

¿Qué beneficios entrega a los jóvenes trabajadores?

-Permiso para rendir exámenes académicos.

-Cobertura por accidentes en el trayecto directo entre el establecimiento educacional, y el lugar de trabajo.

-Cobertura de Salud.

¿Qué sucede en vacaciones?

Las partes podrán acordar:

-Suspender el contrato de trabajo.

-Mantener la organización del trabajo bajo las reglas de la jornada parcial alternativa para estudiantes trabajadores.

-Pactar una jornada de trabajo ordinaria de acuerdo a las reglas generales.

Importante NO SE PIERDEN BENEFICIOS SOCIALES

Los ingresos percibidos no se considerarán como renta para efectos de determinar su condición socioeconómica o la de su grupo familiar para el acceso al Fondo Solidario, crédito fiscal universitario, crédito con garantía del Estado o financiamiento del acceso gratuito a las instituciones de educación superior, ni para cualquier otro sistema de crédito fiscal, subsidio, becas o beneficio estatal actual o futuro, que tenga por objeto financiar estudios en una institución de educación superior o gastos asociados a ellos.

Tampoco se pierde la calidad de causantes de asignación familiar.