INE informó que el desempleo en la región cayó a 7,1% confirmando tendencia a la baja.

El informe entregado este viernes por el Instituto Nacional de estadísticas, reflejó que en un año, el desempleo en la Región disminuyó 4,2 puntos porcentuales, ubicando a La Araucanía en el 6° puesto a nivel nacional, igualando la cifra registrada en el mismo periodo del año 2019, es decir en la medición prepandemia del trimestre móvil julio-septiembre.

En este contexto, el Seremi del Trabajo y Previsión Social Patricio Sáenz, destacó que “los datos entregados hoy por el INE son muy positivos, dado que nos muestra una tasa de desempleo del 7,1%, lo que confirma la tendencia a la baja en las tasas de desempleo, alcanzado ya cifras más similares a los históricos, es decir, a las registradas en los años anteriores a la pandemia por COVID-19. También es muy importante señalar que al mismo tiempo que el desempleo cae, aumenta la fuerza de trabajo, lo que es una muy buena noticia, ya que hay más de 22 mil personas que no estaban en la búsqueda de empleo y que ahora lo están haciendo. Es muy importante tener este dato en consideración, ya que en la medida que la fuerza de trabajo aumenta existe mayor demanda de puestos de trabajo, sin embargo, ello no ha significado un aumento del desempleo”.

La autoridad además destacó que “por quinto trimestre móvil consecutivo se observa un aumento en la fuerza de trabajo, en el número de personas ocupadas y por ende un descenso en el número de desocupados y una disminución en la cantidad de personas inactivas potencialmente activas. Respecto al trimestre inmediatamente anterior, es decir el trimestre junio-agosto, también observamos una caída de 0,4 puntos porcentuales, marcando una tendencia que esperamos se mantenga en las próximas mediciones. No obstante, aún estamos lejos de las cifras históricas referidas a la fuerza de trabajo, lo que refleja que aún hay mucha gente que por distintas razones no esta demandando una fuente laboral, un guarismo que suponemos paulatinamente se irá acercando a la realidad regional prepandemia”.

Finalmente, el Seremi aseguro que “En este contexto las políticas públicas como el subsidio al empleo y el IFE Laboral representan un estímulo muy importante para la contratación en las micro, pequeña y mediana empresa, lo que es muy relevante a la hora de generar empleos formales con contrato de trabajo y de esta forma frenar el aumento del empleo informal, que en este tipo de coyunturas suele ser un aspecto que muestra un crecimiento rápido”,

ANÁLISIS A DOCE MESES

En cuanto a los números, la medición registró que en un años la fuerza de trabajo registró un aumento de 6,0% (22.158 personas) provocada por el aumento de 11,0% de personas ocupadas (35.939 personas) y la disminución de 33,2% de las desocupadas (13.781 personas menos).

 Según sexo, esta aumentó 4,6% en mujeres y 6,9% en hombres, bajando 5,0 pp. en mujeres y 3,6 pp. en hombres.

Las principales categorías ocupacionales que incidieron en el aumento de los ocupados fueron asalariados formales y trabajadores por cuenta propia que registraron aumentos de 8,4% (16.254 personas) y 9,2% (8.203 personas).

Por otro lado, los ocupados informales aumentaron 18,2% (18.505 personas), en mayor proporción que el aumento de los ocupados totales (11,0%), lo que implicó un alza en la tasa de ocupación informal de 2,0 pp. fijándose en 33,0%.

Las personas fuera de la fuerza de trabajo disminuyeron 3,6% (15.936 personas menos), impulsadas por la caída de inactivos potencialmente activos en 35,5% (42.109 personas menos).

En cuanto a rubros, la construcción y comercio al por mayor y al por menor explicaron en mayor medida el aumento de ocupados en la región, con variaciones de 33,0% (10.024 personas) y 12,5% (6.789 personas) respectivamente.

ANÁLISIS TRIMESTRAL

Respecto a la medición inmediatamente anterior, es decir el trimestre junio-agosto, la fuerza de trabajo registró un aumento de 2,4% (9.157 personas más) provocada por el aumento de 2,9% de ocupados (10.233 personas más). Los desocupados cayeron 1,2% (324 personas menos).

Los ocupados informales presentaron un aumento de 11,7% (12.587 personas más) y los formales una disminución de 1,0% (2.355 personas menos). Asimismo, Las personas fuera de la fuerza de trabajo disminuyeron 2,0% (8.667 personas menos), impulsadas por la disminución de Inactivos potencialmente activos en 13,9% (12.357 personas menos).

Según rama, enseñanza e Industria manufacturera, explicaron principalmente el aumento de ocupados, con 8,3% y 5,8% en cada caso.