Con la presencia del ministro del Trabajo se inscribió el primer pacto de adaptabilidad laboral

Gracias a este acuerdo con el sindicato de CAP,  los 4.125 trabajadores de esta empresa podrán solicitar a su empleador una modalidad específica de adaptabilidad laboral.

 

Con la presencia del Ministro del Trabajo y Previsión Social, Nicolás Mönckeberg, la CAP fue la primera empresa en Chile en registrar un pacto de adaptabilidad para trabajadores con responsabilidades familiares en los sistemas de la Dirección del Trabajo. Esto, luego de que CAP acordara con su sindicato la posibilidad de que sus trabajadores -afiliados o no- accedan a estos pactos.

“La mejor forma de proteger a los trabajadores es que las normas se adapten a su realidad laboral y tengamos trabajadores con labores más compatibles con su vida personal y familiar. Este es el primer pacto que se registra, pero queremos que sea un impulso”, señaló el titular de la cartera luego de la celebración de la firma.

En esta misma línea, el ministro Monckeberg agregó que “queremos que éste sea el inicio de muchos pactos de adaptabilidad que tengan un solo propósito, mejorar la calidad de vida del trabajador y el clima laboral.  Hoy día el mercado del trabajo se está modernizando y nosotros tenemos que modernizar también nuestras normas laborales. Este es un llamado a todos los sindicatos de todas las empresas, a que los puedan incorporar para que tengamos mejor empleo, mejor calidad de vida para los trabajadores y sus familias y trabajos con más futuro”.

En la actividad también estuvieron presentes el Director del Trabajo, Mauricio Peñaloza, la gerente de Sustentabilidad de CAP, María Elena Sáez; el presidente del sindicato de trabajadores, Juan Cataldo y la Fundación ChileMujeres.

Representantes del grupo CAP le entregaron al Ministro y al Director del Trabajo el comprobante de la inscripción del pacto de adaptabilidad para trabajadores con responsabilidades familiares –asesorados por la Fundación ChileMujeres– mostrando así su compromiso por avanzar hacia una cultura que permita que las condiciones laborales de sus trabajadores se adapten a sus necesidades familiares o personales.

Los pactos de adaptabilidad para trabajadores con responsabilidades familiares, también aplicables a personas que sufren discapacidad, jóvenes estudiantes y de la tercera edad, fueron aprobados a propuesta de la Fundación ChileMujeres en la Ley 20.940 más conocida como “Reforma Laboral”. Gracias a ello, es posible solicitar al empleador un lugar alternativo desde donde trabajar y adecuaciones a la jornada de trabajo, no solo en parte de la jornada diaria y semanal, sino también en ciertos períodos de tiempo. De esta forma, son una nueva herramienta de trabajo innovadora basada en la confianza y en la productividad.

Algunas de las alternativas a las que puede acogerse el trabajador son:

  • trabajar en la casa algunos días a la semana o en las tardes
  • trabajar desde la casa u otro lugar previamente acordado, por ejemplo durante el periodo de vacaciones escolares de los niños o en este mismo período trabajar media jornada y el resto del año jornada completa.
  • Otro ejemplo podría ser tener la posibilidad de trabajar mientras se cuida a un hijo o padre enfermo.
  • Las personas de la tercera edad podrían trabajar desde la casa en invierno, para prevenir enfermedades.
  • A su vez, las personas con discapacidad, a quienes el desplazamiento a los lugares de trabajo se les hace muy difícil, también podrían hacerlo desde sus casas.

Para acordarlos, debe cualquier sindicato –en empresas con 30% o más de afiliación sindical- firmar el acuerdo marco con la empresa, para que luego la modalidad específica pueda ser solicitada por cualquier trabajador a su empleador, esté sindicalizado o no, sin  requerir de la aprobación del sindicato ni de la Dirección del Trabajo. Basta con el registro de ellos en la página web de esta institución.

Francisca Jünemann, de Fundación ChileMujeres, principales impulsores de esta iniciativa, señala que “una virtud implícita de los pactos de adaptabilidad es la formalidad laboral, porque la ley exige que el acuerdo quede establecidos en un anexo del contrato individual de trabajo, dando certezas al trabajador y al empleador y adaptándose a las necesidades personales o familiares de cada persona”.

Por su parte, María Elena Sanz, vicepresidente de Personas y Sustentabilidad del Grupo CAP, explicó que  para la empresa, “la inscripción de los pactos está ligada con la estrategia de la compañía, que cuenta con una política de diversidad y calidad de vida, que tiene como objetivo reconocer lo importante que es generar espacios de trabajo amigable y con corresponsabilidad para hombres y mujeres. En ese sentido, también pensamos que las organizaciones que quieren adaptarse a los nuevos tiempos tienen  que abrirse a la diversidad y a formas de trabajo modernas, saber escuchar a sus grupos de interés y, en especial, a sus empleados”.

Por su parte, el presidente del sindicato, Juan Cataldo, agregó que: “este pacto viene a ratificar las buenas relaciones de confianza que tenemos con la empresa hace muchos años. Además, significa que estamos mejorando la calidad de vida de los trabajadores y éstos están muy contentos porque ven una posibilidad de compatibilizar familia y trabajo”.