Presidente Gabriel Boric firma mensaje presidencial que ratifica Convenio 190 de la OIT sobre la eliminación de la violencia y el acoso en el trabajo

  • Esta es la primera normativa internacional que aborda el tema y, de aprobarse su tramitación en el Congreso, tendrá aplicación a todos los sectores, público o privado, de la economía tanto formal como informal, en zonas urbanas o rurales.

Santiago, 29 de agosto de 2022.  El Presidente de la República, Gabriel Boric, firmó el mediodía de este lunes el proyecto de ley que busca ratificar el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), relativo a la obligación de los Estados de adoptar una legislación que defina y prohíba la violencia y el acoso en el trabajo. La ceremonia, que se desarrolló en el Centro Cultural Gabriela Mistral, contó con la presencia de la ministra del Trabajo y Previsión Social, Jeannette Jara; la ministra de Relaciones Exteriores, Antonia Urrejola; y la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana. Además, la actividad se realizó con una fuerte presencia de dirigentas sindicales y mujeres trabajadoras.

El mensaje presidencial será ingresado en el Congreso para tramitar su ratificación. Con esto, el Estado de Chile se compromete, entre otras materias, a realizar un seguimiento y controlar la aplicación de la legislación, garantizar el acceso a vías de recurso y reparación, así como a implementar mecanismos y procedimientos de notificación y solución de conflictos. También contempla aspectos como la protección de la privacidad y confidencialidad de las personas implicadas.

El Mandatario destacó la importancia de esta normativa, afirmando que, “es tremendamente transversal, tanto para el trabajo formal como para el trabajo informal, particularmente en tiempos en donde nos estamos recuperando de una pérdida importante en la participación del mercado laboral de las mujeres”.

Por su lado, la ministra del Trabajo y Previsión Social, Jeannette Jara, señaló que la ratificación de este convenio internacional “sobre una vida en paz y tranquila para las trabajadoras y trabajadores de nuestra patria, es un anhelo que se ha recogido por parte del programa de Gobierno del Presidente Gabriel Boric y, con la firma el día de hoy y su envío para su ratificación al Congreso Nacional, vamos dando cumplimiento a los compromisos que hemos adquirido, tanto en la campaña como en el acuerdo que suscribimos con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT)”.

La ministra de Relaciones Exteriores, Antonia Urrejola, comentó que “es deber del Estado garantizar, proteger y promover el cumplimiento de los derechos laborales, por lo que la firma de este Convenio es muy importante ya que nos permitirá contar con mejores herramientas para erradicar la violencia y el acoso del mundo laboral de las y los trabajadores”.

La ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana, apuntó que la ratificación “nos va a permitir tener una legislación para el sector público, privado, para todos y todas, que suba el nivel y permita prevenir y sancionar el acoso laboral, sexual, el maltrato y la discriminación en los espacios de trabajo que, lamentablemente, sigue siendo una práctica muy extendida.
Además, nos va a permitir incorporar el ser víctima de violencia doméstica como un factor de riesgo socio-laboral y que, por lo tanto, no sea además que las mujeres que viven violencia en sus hogares enfrenten, además, un castigo en sus lugares de trabajo o por las consecuencias que ello trae”.

La vicepresidenta de Mujer y Equidad de Género de la CUT, Karen Palma, manifestó que “queremos valorar este minuto histórico para las mujeres trabajadoras. La ratificación del Convenio 190 viene a recoger una demanda muy sentida desde el mundo de las organizaciones sindicales, en particular desde las mujeres trabajadoras, a propósito de lo que ha significado lidiar muchas veces con condiciones laborales precarias, pero, además, con espacios de violencia, de acoso. Lamentablemente, tenemos trabajadoras que incluso han perdido su vida, a propósito de esta violencia”.

En tanto, el director para el Cono Sur de la OIT, Fabio Bertranou, valoró la iniciativa del Gobierno y apuntó que el Convenio tiene el objetivo de “traer mayor dignidad a la trayectoria que buscan todos los países para la promoción del trabajo decente. Este es un punto de inicio muy importante para poder desarrollar una cultura preventiva para el acoso y la violencia en el mundo del trabajo y va a involucrar tanto a las organizaciones de empleadores, a las empresas, como a los trabajadores y sus organizaciones”.

El Convenio

El Convenio 190 de la OIT es la primera normativa internacional que aborda las problemáticas en el mundo del trabajo, mediante un instrumento específico referido a las normas que regulan las relaciones laborales y ha sido ratificado por otros 19 países. Según lo indicado por la Organización Internacional del Trabajo, se deberá aplicar a todos los sectores de la economía, público o privado, formal e informal, en zonas urbanas o rurales, y cualquiera sea la situación contractual de las y los trabajadores.

Del mismo modo, el convenio agrupa la igualdad y la no discriminación, con la seguridad y salud en el trabajo en un solo instrumento y sitúa la dignidad humana y el respeto en su centro. En ese sentido, reconoce que la violencia y el acoso pueden constituir una violación o abuso de los derechos humanos y prevé, por primera vez, un único concepto compuesto de violencia y acoso.

“Sabemos que son temas muy sensibles, que han afectado mayoritariamente a las mujeres y a las disidencias en nuestro país y que tenemos que abordarlos con convicción”, dijo la ministra Jara.

El Convenio exige que los Estados miembros adopten un enfoque inclusivo, integrado, y que tenga en cuenta las consideraciones de género para prevenir y eliminar la violencia y el acoso en el mundo del trabajo.

Así, de ratificarse, el Estado de Chile se comprometerá a realizar un seguimiento y controlar la aplicación de la legislación; garantizar acceso a vías de recurso y reparación, así como a mecanismos y procedimientos de notificación y solución de conflictos; proteger la privacidad y confidencialidad de las personas implicadas; prever sanciones; prever que las víctimas tengan acceso efectivo a mecanismos de reclamación, asistencia, reparación y de solución de conflictos, con enfoque de género; reconocer los efectos de la violencia doméstica y, en la medida de lo posible, mitigar su impacto en el mundo del trabajo; y velar por que la Inspección del Trabajo y otras autoridades pertinentes estén facultadas para actuar en caso de violencia y acoso en el mundo del trabajo.