Gobierno presentó primer estudio cualitativo sobre trabajo infantil en la población migrante

Con el objetivo de enfrentar la problemática y promover políticas públicas, el Ministerio del Trabajo y Previsión Social lanzó el tercer estudio cualitativo, el que esta vez se centra en el trabajo infantil y la población migrante, en el marco de un seminario sobre la temática realizado este jueves.

Según los resultados del estudio, 67,8% de los encuestados niños, niñas y adolescentes (NNA) participa en la actividad económica de la familia, mientras que el 14% realizó alguna actividad autónoma y el 35,7% labora al interior del hogar.

Entre los sectores que los NNA trabajan están: Comercio (almacenes familiares, ferias libres, mercados y comercio ambulante) y servicios asociados al sector agrícola (siembra, desmalezado y corte de pasto, cosecha, fumigación, armado de cajas, embalaje de cosecha, carga de sacos, venta de productos).

El principal ingreso de las familias con NNA que realizan alguna actividad económica es el trabajo de los adultos. Ellos se desarrollan en ocupaciones poco calificadas, similares a las que ejercían en su país de origen, donde se ve “normal”, según detalla el estudio, que las personas menores de 18 años aporten al ingreso familiar, no obstante, al llegar a nuestro país algunas familias han cambiado su percepción respecto al tema, considerando ahora que el trabajo debe ser exclusivo para las personas mayores de edad.

Asimismo se detectó que las familias que han migrado por motivos económicos, logran aumentar sus ingresos, habiendo uno o dos adultos trabajando en más de un empleo. Por el contrario, las familias que han migrado por otros motivos, ven mermado su nivel de ingresos. Todas las familias entrevistadas describen vidas muy sacrificadas, por la gran cantidad de horas que deben dedicar al trabajo.

“Sin dudas, estos resultados nos obliga a replantearnos nuevos desafíos, pero estamos confiados que con la colaboración de todos y todas podremos convertir las necesidades de la población migrante en acciones claras y específicas. Sabemos que Chile tiene la posibilidad de convertirse en el primer país de la región en erradicar el trabajo infantil. Nuestro compromiso es crear un país más justo, con más oportunidades y que ni un niño, niña y adolescente que viva en Chile sufra vulneraciones y explotaciones por desigualdad social”, expresó la ministra del Trabajo y Previsión Social, Alejandra Krauss.

Entre las conclusiones del estudio se señalan que “el trabajo infantil es un fenómeno multidimensional”, asentado en un “conjunto de elementos vinculados por relaciones de dependencia, donde los NNA se encuentran en el centro”.

Por último, se indica que la temática del trabajo infantil se encuentra invisibilizada, incluso entre las organizaciones e instituciones que trabajan con NNA y con migrantes. Además que en las propias familias, para quienes lo que realizan sus hijos e hijas, más que trabajo, es una responsabilidad y/o una experiencia formativa.

“La idea de este estudio cualitativo de trabajo infantil enfocado en población migrante era desentrañar a través de entrevistas cuales son las razones que llevan a que exista mayor prevalencia de trabajo infantil en la población migrante. Es decir, si son razones de vulnerabilidad económica, si hay connotaciones culturales, si existen, por ejemplo, faltas de redes de apoyo, cómo la escuela juega un rol de apoyo a la población migrante, o sea, las distintas aristas que pueda tener, cosa que cuando se haga un estudio cuantitativo en el futuro cercano, nos oriente y permita hacer una mejor investigación y focalizar de mejor forma los esfuerzos de política pública”, finalizó el subsecretario del Trabajo, Francisco Díaz.

En el estudio se entrevistaron a 28 niños, niñas y adolescentes (9 mujeres y 19 hombres), con una edad promedio de 13,5 años; y a 27 adultos migrantes (3 hombres y 24 mujeres). Además, se realizaron 25 grupos focales, en las 4 regiones (Arica Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Metropolitana) consideradas en el estudio.