Tres iniciativas impulsadas por el Ministerio del Trabajo y Previsión Social fueron aprobadas ayer por el Congreso Nacional, lo que fue destacado por el titular de la cartera, Tomás Rau.
En lo principal, la Sala del Senado aprobó en particular el proyecto de ley de Sala Cuna Universal, donde se aprobó la mayoría de las disposiciones, lo cual marca un avance decisivo para concretar una reforma que pone fin a una discriminación que ha persistido por más de 109 años en la legislación laboral. Ahora será analizada en la Cámara de Diputados.
“Es un día histórico. Ningún proyecto había logrado avanzar el primer trámite. Hemos aprobado el corazón y una gran cantidad de artículos que nos van a permitir seguir la tramitación en la Cámara de Diputados, para seguir avanzando en terminar una discriminación que es de larga data”, señaló el ministro Rau.
La iniciativa reemplaza un sistema que desincentiva la contratación de mujeres por un modelo más justo, que amplía el acceso al beneficio, entrega mayor libertad para que las familias elijan la sala cuna que mejor se adapte a sus necesidades y promueve la incorporación y permanencia de más mujeres en el mercado laboral.
Entre las disposiciones aprobadas, está la eliminación de la barrera asociada a la contratación de 20 o más mujeres; incorporación al beneficio a trabajadores dependientes, independientes y trabajadoras de casa particular, reconoce el derecho de los hombres trabajadores a acceder al beneficio, promoviendo una mayor corresponsabilidad en el cuidado de los hijos e hijas, fortalece la oferta de salas cuna y amplía las alternativas para compatibilizar el trabajo con la vida familiar.
Además, se aprobó un aporte fiscal 11.631 UTM (aproximadamente $10 mil millones) en los dos primeros años siguientes a la publicación de la ley. Y tendrá garantía estatal frente a eventuales insuficiencias de recursos.
ADAPTABILIDAD DE JORNADA
Mientras que la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputadas y Diputados, con la participación del subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende, aprobó en general el proyecto de ley que perfecciona los mecanismos de adaptabilidad de la jornada de trabajo y establece un régimen especial para el turismo y sus actividades conexas.
La iniciativa fue respaldada por nueve votos a favor, tres en contra y una abstención, dando así un primer paso en su tramitación legislativa.
El proyecto amplía de manera general el período máximo sobre el cual puede distribuirse la jornada ordinaria de cuatro semanas a 16 semanas. Para los trabajadores del sector turismo establece un régimen especial que permite considerar ciclos de hasta 52 semanas, distribuyendo la jornada entre periodos de alta y baja actividad, sin aumentar el promedio legal establecido por la Ley de 40 Horas.
También perfecciona el mecanismo de compensación de horas extraordinarias mediante descanso, aumentando de 5 a 10 el número máximo de días hábiles de descanso que podrán pactarse anualmente; ampliando de 6 a 12 meses el plazo para hacer uso de ellos; estableciendo que las horas acumuladas deberán equivaler, al menos, a una jornada diaria para hacer efectivo el descanso; y regula expresamente el procedimiento para solicitar y otorgar dichos días, fijando plazos máximos para el empleador y reglas para los casos en que existan razones graves que afecten el funcionamiento de la empresa.
Y aumenta de 8 a 12 el número de domingos consecutivos que, mediante pacto anual, podrán ser trabajados una vez al año.
Tras su aprobación en general en la Comisión de Trabajo y Previsión Social, el proyecto continuará su discusión en particular.
SIS APROBADO EN GENERAL
Con anterioridad, el ministro Rau, junto a la subsecretaria de Previsión, Elisa Cabezón, asistieron a la Comisión de Hacienda del Senado, donde la instancia legislativa aprobó en general por 3 votos a favor y 2 en contra el proyecto de ley que modifica el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) traspasando su gestión al Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP).
La iniciativa, que ahora iniciará su discusión en particular, busca asegurar una transición ordenada hacia el nuevo esquema previsto en la reforma previsional, resguardando tanto la continuidad de las prestaciones como la sostenibilidad financiera del sistema.

